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deo deo
Argentina |
| Esta es una coleccion de relatos eroticos para fantasear un poquito.
Dedico este espacio al CHINO, fuente de inspiracion para la perversion sexual de todas las mujeres del SM 475. |
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| 2006-09-19 21:08:21 |
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| anal |
La historia que estoy por contar es algo que me da verg�enza pero que a su vez es el momento que m�s goc� en mi vida. Me llamo Marcela, tengo 38 a�os y vivo en Buenos Aires, estoy casada desde hace 15 a�os y tengo 2 hijos. Un d�a, alrededor de las 2 de la tarde, mis hijos estaban durmiendo y mi marido trabajando (�l trabaja hasta las 7 de la noche) yo estaba haciendo gimnasia en casa, ten�a puesto una remera celeste y un pantal�n de color blanco, de repente todo se apag�, se hab�a cortado la electricidad. Entonces lo llam� por tel�fono a mi cu�ado (el marido de la hermana de mi marido) que se llama Jorge y tiene 33 a�os, �l sab�a de electricidad, enseguida vino a casa y en 10 minutos ten�a energ�a nuevamente. Yo mido 1,58 y peso unos 49 Kilogramos y mi cu�ado (Jorge) es alto, mide 1,79 y pesa unos 80 Kilogramos, estas diferencias entre �l y yo son importantes por lo que hicimos juntos. Luego que �l guardara sus herramientas, nos quedamos parados charlando, de repente se me qued� mirando directo a los ojos y luego se me acerc� hasta quedar a muy pocos cent�metros sus labios de los m�os, de repente sus manos comenzaron a rodearme la cintura hasta llegar a mi espalda y luego bajaron hasta mi cola acarici�ndola toda. Yo me qued� helada, quer�a detenerlo pero mi cuerpo no me respond�a, sab�a que si no lo deten�a me iba a coger, no s� como pero lo sab�a. Entonces cerr� los ojos y �l me bes�, de repente no sent� m�s sus manos ni sus besos pero no me atrev� a ver que pasaba, unos segundos despu�s lo volv� a sentir pero esta vez sus manos me acariciaban mis peque�as tetas, una de sus manos baj�, se meti� dentro de mi pantal�n, luego dentro de mi bombacha y no par� hasta que un dedo se hundi� en mi concha, entonces comprend� que �l estaba detr�s de m�. Yo sab�a que ten�a que parar con esto, que yo estaba casada y �l tambi�n y sobre todo que �ramos cu�ados pero el placer que sent�a me lo impidi�, no lo pude resistir m�s, no pude ocultar lo que sent�a y comenc� a gemir, me inclin� hacia delante y sent� algo enorme que choc� contra mi cola, era su pene, un enorme bulto, tir� una mano hacia atr�s, la puse entre �l y yo y tom� ese enorme bulto en mi mano. Mientras me apoyaba por atr�s Jorge comenz� a decirme cosas al o�do, me dec�a que me quer�a coger, que hac�a tiempo que me miraba y le gustaba mi cuerpo por ser chiquita y delgada, que le encantaba mi peque�a cola, dec�a que ten�a el culito paradito y redondito como a �l le gustaba y que siempre se preguntaba como ser�a penetrarme. Sus manos comenzaron a bajarme el pantal�n, yo me di la vuelta y tambi�n comenc� a bajarle el pantal�n, y luego, al bajarle el calzoncillo, algo duro largo y grueso apareci� entre mis manos, �que pija m�s enorme� pensaba yo. Si hab�a llegado hasta ah� ya no pod�a detenerme, ahora estaba dispuesta a todo, sin pensarlo mucho me agach� delante de �l, tome su pija con mi mano y me la hund� en la boca, casi no me entraba, Jorge me tomaba de la cabeza y me la empujaba hacia �l. Luego los dos nos miramos y fuimos hasta una mesa, me sent� sobre ella, abr� las piernas y Jorge se coloc� delante, tom� su pija con la mano y me la puse entre las piernas, inmediatamente �l empuj� y comenz� a met�rmela lentamente, al principio me doli� pero luego el placer me ceg� y s�lo ve�a placer y placer. Enseguida todo su pedazo entr� dentro de m�. Jorge me besaba la boca y las tetas mientras toda su pija entraba y sal�a una y otra vez rozando mi cl�toris y poni�ndome cada vez m�s loca. Poco tiempo despu�s tuve un orgasmo con unos gemidos tan fuertes que casi grito de placer. Fue entonces que de la boca de Jorge salieron las palabras que toda la vida recordar� �Date vuelta� me dijo cuando termin� de acabar, yo sab�a lo que eso significaba y sus consecuencias, entonces le expliqu� que de atr�s era virgen y que ni siquiera a mi marido le hab�a dado la cola por miedo a que me lastimara y eso que mi marido no tiene la pija tan grande como �l, en ese momento fue cuando pens� en sus 80 kilos y en su enorme pija dentro de la peque�a cola de una mujer de 48 kilos, solo pensaba en si resistir�a esa penetraci�n, adem�s siempre pens� que el sexo anal era algo sucio y doloroso. Pero luego, quise ser penetrada, en ese momento no pens� en lo sucio ni en el dolor, s�lo quer�a gozar m�s y m�s y por primera vez en la vida quer�a que una enorme pija entrara hasta el fondo de mi cola sin importar lo que yo sufriera si me part�a en dos, entonces s�lo le dije �Soy toda tuya Jorge… incluyendo la cola� �l me tomo de la mano y me llev� al sill�n donde me pidi� que me acostara boca abajo, luego me coloc� un almohad�n debajo de la cintura y qued� con la cola levantada, �l se puso crema en la pija y se coloc� detr�s de m�, me pasaba la pija por la cola, sobre los cachetes, por la vulva, sobre el ano, lentamente introdujo un dedo en mi ano y luego dos, mientras me dec�a que abriera las piernas, que me relajara, y… de repente vi las estrellas, sent� un dolor tan fuerte que se me escap� un peque�o grito, algo duro y grande me estaba desvirgando el ano. Los segundos de penetraci�n parec�an minutos, al rato pens� que ya me la hab�a metido toda, pero cuando me dijo que solo hab�a entrado la punta, pens� �Por Dios… me va a desgarrar el culo… y bueno de algo hay que morir�, estaba tan caliente que no me importaba desmayarme de dolor, s�lo quer�a que �l, mi cu�ado, me partiera el culo y para demostr�rselo le dije �Dale Jorge… deja a tu cu�adita bien� y empuj� la cola hacia arriba, el continu� empujando muy lentamente, a veces me la sacaba toda y me la volv�a a meter pero cada vez un poco m�s adentro, me penetraba con mucho cuidado, sent�a como mi cola se abr�a y su pija entraba cent�metro a cent�metro mientras un par de l�grimas brotaron de mis ojos, Jorge me pregunt� si me dol�a mucho, le ment�, le dije que estaba bien y que me la metiera toda, porqu� eso era lo que quer�a. Luego de un rato de culiarme me dijo que ya la ten�a toda adentro, me hab�a penetrado completamente, yo no pod�a creer lo que estaba haciendo, mi cu�ado me estaba penetrando por el culo, tampoco pod�a creer que toda su enorme pija haya entrado en mi cola, sent�a la punta de su pija en mi est�mago y mi cola desgarrada y partida en dos. Una vez penetrada por completo gem�amos los dos, nos mov�amos los dos juntos, culiando y culiando, gozamos del sexo anal un largo rato hasta que tuve mi segundo orgasmo, tampoco sab�a que el sexo anal pod�a provocar un orgasmo, seguro que lo est�bamos disfrutando, luego Jorge comenz� a temblar y gritaba mientras yo sent�a como su pija se sacud�a cada vez que eyaculaba dentro de mi culo. Nunca lo hab�a imaginado a mi cu�ado gozando de esa forma y menos cogi�ndome como lo hizo. Cuando Jorge me sac� la pija me dijo que un hilo de sangre chorreaba de mi ano, eso no me sorprendi�, me hab�a imaginado que me desgarrar�a el ano con semejante pene. Hoy, un tiempo despu�s de esa movida tarde, me sigo preguntando como fui capaz de hacer lo que hice, y de c�mo pude resistir esa penetraci�n anal con un dolor que nunca olvidar� pero tambi�n una experiencia y un placer que tampoco nunca olvidar�, tampoco olvidar� a mi cu�adito que hasta ahora fue el �nico due�o de mi trasero. Relatos Porno Hactiempo que no le iba a visitar a su casa, ôUvive con sus padres y pasa la mayor parte del tiempo por no decir todo en su habitacion el ordenador conectado a la red. Para darle una sorpresa entrîR su cuarto sin llamar, como vensiendo habitual estaba viendo fotos porno, al oe se dio la vuelta y observîbue estaba algo avergonzado, pensîfn momento y acto seguido mirî]a pantalla, ahora lo entend estaba viendo fotos de gente cagᮤose!, me dijo: “Hola, mira lo que he encontrado, es asqueroso, verdad?”. Me hizo gracia su reaccicomo si fuera la primera vez que visitaba ese tipo de p᧩nas aunque no se lo transmity con voz seca le preguntîbue porque lo miraba si tan asqueroso le resultaba, a lo que me conteste no sab ڬtimamente nuestra relacie habdeteriorado, yo ya no estaba dispuesta todos los d por lo que ôUestaba encabronado, asue tranquilamente sin levantarse de la silla se subi camiseta descaradamente para que yo pudiera ver que tenla polla al descubierto completamente erecta. Se gircia el ordenador de nuevo y como si yo no estuviera allsiguin su tarea, con una mano sobre el ratinchando fotos y con la otra frotᮤose la polla. Me quedîUetr᳠observando, el jadeaba y yo notaba que me estaba calentando como una guarra ya que lo que estaba viendo era realmente cerdo. De repente hizo una parada en su masturbaciy me dijo como si estuviese tratando con una puta: “Ven aquerda que te voy a lamer el culo”. Yo ya estaba muy excitada pues la situacie parecmuy viciosa adem᳠de que su polla es tremendamente grande y gruesa, asue me acerquî]entamente como si no quisiera hacerlo, entonces me sujet un brazo al tiempo que se ponde pie, pudiendo contemplar su enorme polla dura como una piedra. Yo llevaba una blusa sin nada debajo ya que hacmucho calor y el sujetador me agobiaba y unos pantalones de tela fina. Me acercôUy comenzrozarse contra mon movimientos enöçicos, ôUestaba muy caliente porque se estaba dando cuenta de que lo que yo estaba presenciando me estaba excitando realmente aunque fingiese no estarlo, lo cual le pona?s. Me metia mano por debajo de la blusa y me agarra teta, tirᮤome del pezle encantaban mis tetas grandes y pendulonas, no pudo aguantar mucho para comenzar a chuparme ansiosamente y a ordenarme que le diera de mamar, yo notaba como me mojaba cada vez mas y como me gustaba hacerme la que no quiere la cosa, como si me obligara… Pero en seguida notîbue ese no era el jueguecito que ese del buscaba, pocos segundos tard arrodillarse y buscar mi ano, tapado por un tanga y a lamöëelo como un perro, me coloccuatro patas, con las manos me separs nalgas y siguin su hazaientras no paraba de decirme: “Como te gusta eh puta, ᢲete mas”. Yo sin decir nada haclo que me ordenaba, mientras segucada vez poniõhome m᳠cachonda. Me decque estaba haciendo lo que estaba viendo en fotos pero que faltaba un pequeetalle, se callperando a que yo preguntara cual, no le fallîj le preguntîaara que ôUpudiera continuar con su fantaspara ver hasta donde llegaba. Me dijo: “Quiero que te tires pedos en mi cara puta”. Le dije que no, que no pod su reacciue agarrarme de mis tetonas tirando de ellas y decirme: “Hazlo ahora mismo, so guarra, mira como tienes el coe empapado”. Tdamente hice fuerza hasta que me tirîfno, se volvico y metira vez la lengua en mi ano como un poseso, me calentnto que intentîUe nuevo tirarme otro pedo, me saliya no parôUcada vez que esto sucedôUme estiraba y retorcmis pezones, (sabe que me encanta). Entonces empecîR tener ganas de hacer caca y un pequehorro de meada me saliconscientemente, ôUlo not seguida, dej culo y meti lengua en mi co me ordene le meara, eso ya lo habos practicado anteriormente, ya que a ôUle gustaba beböðelo. Estaba algo cansada de la postura ya que no podver su polla, la cual me apetecun montomer, asue me girîYacia ella y la empecîR lamer a la vez que le ponel con su boca, me volviinsistir: “MïEe puta” DejîUe oponerme y relajî]os m?os para darle gusto pero me di cuenta de que si lo hacme cagaba, asue volv contraerme, me dijo: “?No me has o?, haz lo que te he dicho”. Yo le dije: “Tengo ganas de hacer caca, no puedo mear, si lo hago no voy a aguantar”. Y el me contesto: “Si tienes ganas de cagar suelta la mierda zorra, no ves que es lo que estas deseando”. Le contestüN/p> “Me voy a cagar en tu cara, sabes que no quiero sexo contigo porque eres un cerdo que se te pone dura cada vez que ves a una tetona como yo, asue te vas a enterar”. Entonces comencîR jugar, tenla caca al borde del ano al igual que mi pis deseosos de salir de mi, asue alternativamente contray relajaba para darme gusto a mi tambiõp estaba sofocada a la vez sentcomo si estuviese bajo los efectos de alguna droga y estuviese en un sueel me lamla caca que me asomaba y tragaba mis chorros, ya no podaguantar mas y deje de oponer resistencia a la salida de mis necesidades, me sujeten el culo y abri boca, yo parîUe comer su polla, se la agarrîTon una mano con fuerza, como a el le gusta, y con la otra me cogna de mis tetas para chupᲭela como una autentica putona, y le dije: “Ahora voy a soltar la mierda en tu cara cerdo, quðWte quieto, ?Me has o?”. Asinticantado, lo notaba en las palpitaciones de la polla, asue me dejôUmeîUurante toda la cagada entre pedos, el suspiraba de gusto al mismo tiempo que con una de sus manos empezfrotar mi clris, jadeᢡmos los dos y tuvimos un orgasmo simultaneo, mientras yo restregaba el culo en su boca para que me limpiara los restos. Tras la corrida fuimos al baprimero ôUy luego yo, nos lavamos, volvimos al cuarto, apag ordenador, y sin mediar palabra bajamos como era habitual a tomar una copa al bar de siempre. El sol le dio de lleno en la cara y Aline abris ojos, parpadeando. Sintitonces el exquisito olor del desayuno que Nox le servy se sent la cama. El hermoso mulato estaba desnudo y no parecavergonzarse lo m᳠mmo. A su pesar, Aline contrast propia actitud con la de ôb No lograba acostumbrarse a?estar desnuda en la presencia de un hombre, aunque la noche anterior se hubiera entregado a ô` rogᮤole, como una guarra, que la sodomizara. Se ruboriz recordar esto y ôUlo notcarici mejilla y le dio un beso. Mientras ella comcon mucho apetito, Nox le prepar ba buscgunas prendas de lo m᳠provocativas. Al verlas, ella dijo: “No esperar᳠que me ponga eso”. “?Por quî_o?”, pregunt. “Ya te consideran una puta? pues bien: tienes que ser una muy lasciva. Provos. Su deseo es un homenaje a tu belleza y a tu lujuria. Creen que eres ahora eres una dulce niatormentada y medio vencida. No te rindas. Tu orgullo es lo ? que tienes. Pase lo que pase, no te sometas con facilidad?”. Al oo decir esto, Aline bajs ojos. Eso era precisamente lo que ella habhecho la noche anterior con Nox: entregarse. ɬ adivin causa de su pesadumbre. “Anoche fue distinto?” dijo. Aline se abism sus pupilas verdes. Era tan apuesto? bes mano y Nox sonriurbado. “Entre nosotros podemos ayudarnos y darnos placer, pero ellos son distintos? te usarᮬ te humillarᮅ o al menos, van a intentarlo. No les importas. Bueno, pues entonces no pienses en ellos. Goza y c?e de indiferencia. Es lo peor que puedes hacerles. No los mires, act?mo si no tuvieran importancia”. Aline asintio quersalir de aquella habitaciNo querque sus atormentadores volvieran y la arrancaran de aquella isla de paz. Nox intentimarla. Se sumergi la enorme tina que se abrbajo el nivel del suelo en el cuarto de baubierto de mᲭol rosa y se dedicdarle placer. La envolvi la nube perfumada del ba le lav cabello. Despu÷Ÿla envolvi una toalla cᬩda, curs heridas y le dio un masaje relajante. La ayudlevantarse y la cabellera rubia y lacia la cubrimo un manto, que ôUrecogi un complicado peinado hecho con muchas trenzas delgadas. La maravill rapidez con que podtrenzar su pelo. Luego la maquilln sabidury le puso un apretado corsîUe lᴥx que levant culo y tetas, afinando su cintura. Le ayudcolocarse las medias de seda, los guantes de satõp largos hasta los codos, y los altos tacones, todo de color negro. Al verla ante el espejo, Nox sonri Aline se contempln asombro. Su belleza, a la par inocente y lasciva, se habhecho a?s perturbadora con aquel atuendo. “Est᳠preciosa”, ponderlla se ruborizbaj vista, pero ôUle alz ment la bes#8220;?ame”, pidiine, pero Nox negn la cabeza. “No hay tiempo. Vendrᮠpor ti de un momento a otro?”, y al decirlo, su rostro se ensombreci#8220;DÂâme al menos estimularte”, dijo entonces, y se inclinte ôb Nox cerrs ojos, estremecido de placer cuando ella estrechtre sus labios la polla flᣩda. No durPoco despu÷Ÿse alzaba desafiante. A Aline le fascinntir csu manera de chuparla y lamerla iba endureciendo el capullo hasta convertirlo en el firme garrote que la habtaladrado. La mano de Nox busc entrepierna y comenzsobarla por encima del cinture castidad, frotᮤolo ricamente. Aquella caricia fue excitᮤola paulatinamente y Aline abandon polla para buscar su boca. Nox la besasionadamente y ella le correspondi#8220;Quiero satisfacerte”, dijo ôb “No”, rehusla. “Debo estar insatisfecha: Sasodrîdoportar lo que venga? despuøI si nos dejan dormir juntos, me entregarîR ti y podr᳠llevarme al orgasmo?”, a ôUlo admiraron estas palabras. Aprendrᰩdo. “En cambio, quiero que hagas otra cosa?”, pidi al decirlo, baj vista. “?Quîbuieres?”, preguntlla lo miry seria y dijo: “Sodomme. Quiero que te corras en mi culo”. La mirombrado. “?Por qu鿦#8221;, inquirirprendido. “Porque de ese modo, tu leche me lubricarᠹ eso de seguro me serᠺtil cuando me follen? y porque en la medida en que mi culo se vaya abriendo, cada vez serᠭenos dolorosa?”. A Nox lo sorprendiuella sabidury accedip> Ella se coloc lado, sobre la cama, y ôUse incline pie, de tal modo que la penetraciue m᳠fᣩl. La penetry despacio, hasta que cupo toda la verga. Cuando la llenr completo, se quedm. Ella intentostumbrarse a la sensacie estar atravesada por aquel ariete firme y cᬩdo. Luego, muy lentamente, empezmoverse hacia fuera y hacia dentro. La oscilacie fue haciendo rica, y lo urgiacelerarla. “?Te duele?”, pregunt. Ella asintiNox se detuvo. “No pares”, pidi#8220;debo acostumbrarme a la sensaci#8221;, y ôUasintiiguinetrᮤola, hasta que no pudo m᳠y el oleaje intenso de aquella corriente que se agitaba debajo de su piel lo alcanzlo derribe derramr completo dentro de Aline y dej estrecho canal lleno de semen. Agotado, Nox se tendirepossta que su respiracie hizo apacible. Entonces acaricis senos y la entrepierna de Aline, llevᮤola al borde de su orgasmo, pero ella lo detuvo. Se calmaron y luego volvirepetir la operaciCuando estaba a punto de culminar, escucharon pasos en el corredor e instintivamente se pusieron de pie. La puerta se abriaparecirien de Valcour. “He venido a usarte, puta?”, rugiline evitrarlo a los ojos, pero no baj vista. Adopt cambio un aire ausente. “Ven aqu8221;, dijo. Aline se acercôUle sujets manos con unos grilletes. “De rodillas”, ordenlla obedecin replicar. Adrien meti polla entre sus labios. Empezfelarlo sin emoci ôUle propina sonora bofetada. Nox baj vista y dominduras penas su deseo de intervenir. Ella se limitmamarlo un poco m᳠rᰩdo, pero sin demostrar inter÷Ÿen lo que hac Entonces el pripe se enfurecia asir el cabello y se masturbntra su boca. Cuando tuvo la verga enhiesta, Aline pense iba a empalarla de inmediato, pero se equivoc#8220;Sujø~la”, ordenNox. Entonces Aline comprendira quîdervuna cadena que penddel techo. Nox cumpli orden y ella quedn los brazos extendidos por encima de su cabeza. Adrien le separs piernas y tom lᴩgo. No demostrnguna emociComenzsobar sus nalgas con ô` y a Aline le comenzdar mucho miedo. Sabel efecto que aquella arma podtener sobre la delicada piel de sus tetas y no querexperimentarlo. “?Tienes miedo, verdad, putita?”. Ella no respondiero cerrs ojos y Adrien sonriatisfecho. “Debes temer. Es saludable”, y diciendo esto, insertofundamente el mango del lᴩgo en el culo. Al sentir caquel objeto duro se abrpaso entre sus nalgas, Aline gritero Adrien no se detuvo y siguiolᮤola durante largo rato. Por fin, a una sede su amo, Nox la desatla ayudsostenerse en pie. “Trae aqu esa puta? estᠬista para que atienda a mis invitados. Si me hace quedar mal, esta noche se arrepentirᠤe haber nacido?”, y diciendo esto, el pripe le coloc collar de perra y una traa y la obligcaminar detrᳮ Nox la vio dirigirse a la puerta con el ᮩmo apesadumbrado. Caminando con toda la dignidad de que era capaz, Aline no volvimirarlo ni una sola vez. |
Enviado por deo
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